7 Cosas que todo nuevo creyente debe saber

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Ser un nuevo creyente es ser ahora un bebé espiritual que comienza a dar pequeños pasos hacia el conocimiento pleno de Dios.

Y que mientras empieces a caminar, podrías enfrentar obstáculos que pongan en riesgo tus inicios como nuevo creyente. 

Te aseguro desde ya que no será fácil. Pero mientras seas firme en la decisión que has tomado, Dios jamás te desamparará. 

Para eso, aprovecha todas las herramientas para tu crecimiento que existan en tu Iglesia. 

Por ejemplo, el discipulado para nuevos creyentes es el medio principal para ayudar a un nuevo cristiano a afirmar su fe en Cristo. 

Si sigues este discipulado al pie de la letra, estoy seguro que serás inconmovible en tu fe. 

Pero como te dije, empezar una nueva vida en Cristo no será fácil. Pasarás por un proceso en donde te verás enfrentado, incluso, a tu propia familia. 

¿Qué hacer entonces? 

Pues en este artículo quiero que conozcas las cosas a las que podrías enfrentarte como nuevo creyente, y como responder a cada una de ellas. 

Continúa leyendo hasta el final. Seguro que Dios te dará fortaleza mediante esta publicación. 

1. La Iglesia es un lugar de pecadores

Así como sucede con un hospital, que está lleno de enfermos, así la Iglesia está llena de pecadores. 

Personas que como tú y yo, buscan su salvación todos los días. 

Pues el hecho de tener años congregando en una iglesia, no quiere decir que ya tengas el cielo ganado. 

Por tal motivo, quiero que deseches la idea de que la Iglesia es sólo para "santos". No se va a caer por el simple hecho de que un pecador ingrese. 

Hasta fue el mismo Jesús quien dijo que vino por los enfermos, no por los sanos. (Mr. 2:17

Así que, si estás empezando tu vida en Cristo, no te creas menos que los demás. No los veas como inmaculados. 

Deja de oír las voces que te digan que la Iglesia no es para ti. Que sólo perderás tu tiempo porque es un lugar de gente más pecadora que ellos. 

Pero ten por seguro que no perderás tu tiempo. Que ganarás vida eterna. Porque la iglesia es eso, un lugar para pecadores. 


2. El pastor y los líderes podrían fallar

Vuelvo a repetir lo dicho en el punto anterior: "La iglesia es un lugar de pecadores en busca de arrepentimiento".

Esto incluye también al pastor y los líderes. ¿O creías que ellos si son inmaculados? 

Claro que no. 

De hecho, al igual que tú y toda la congregación, ellos también están buscando su salvación. No tienen el cielo ganado sólo por administrar la iglesia. 

Por tal razón, desecha la idea de que el pastor o los líderes nunca deben fallar. Que ellos siempre deben estar al margen de la perfección. 

Pensar en esto es un grave error. 

Porque cuando falle el pastor o líder, inmediatamente lo tomarás como excusa para no confiar en Dios. 

Así que te aconsejo fijar tu mirada sólo en Jesús. Él único que no fallará ni te decepcionará jamás. 

Los demás, como el pastor o líderes, son tan imperfectos como tú. Te van a decepcionar sus errores. Y lo más probable es que murmures y critiques de ellos. 

En vez de eso, has oración por tu pastor y líderes. Ama y perdona tal como Dios lo hace contigo.

La iglesia es un lugar de pecadores en busca de arrepentimiento y salvación.
Max Damián 

3. Puede que te sientas rechazado

Esta situación se repite muy a menudo en algunas iglesias. Pareciera como si un nuevo creyente debe pasar un proceso para ser recibido en algún grupo de la congregación. 

Si este es tu caso, quiero pedirte por favor que no vayas a renunciar a Cristo. 

El hecho que cierto "grupito" en la Iglesia no te incluya, no quiere decir que Dios sea así. Él está interesado en tener una gran relación de amistad contigo. 

Por lo tanto, lo primero que debes hacer es orar. Para pedir que Dios te permita conocer a verdaderos amigos, que te ayuden a crecer en todas las áreas de tu vida. 

Tengo fe de que en la Iglesia donde congregas existen algunos buenos cristianos que te amarán en gran manera. Te ayudarán a crecer y se preocuparán por ti. 

No vayas a permitir que satanás te inunde de pensamientos, como: "Aquí nadie me quiere, mejor me voy".

Dios te ama. Y es el mejor y más grande amigo que puedas tener. 

Sin embargo, en la Iglesia, como en todo lugar, al principio siempre cuesta integrarse a los demás. 

Pero no vayas a usar ese "rechazo" como una excusa para alejarte de Dios. 


4. Perderás familia y amigos por causa de Cristo

Los inicios de un nuevo creyente siempre son difíciles. Y es que el precio que tenemos que pagar es el rechazo de los más cercanos a nosotros. 

¿Creíste que era cosa fácil? Pues no. 

El diablo jamás va a permitir que así de fácil se le escape un alma de las manos. 

Por eso, su principal punto de ataque a los nuevos convertidos es su círculo más cercano (familia y amigos). 

Y los usa a través del rechazo y la burla. 

Así que vas a encontrarte con amigos que dirán: "Ahí va el hermanito. Ahora se cree mejor que nosotros. Tremendo pecador".

O a familiares diciendo: "Ya te volviste evangélico aburrido. Seguro que nos predicarás. Ya no lo inviten a reuniones".

¿Complicado, verdad? 

Ese es el precio que tienes que pagar por haber aceptado el camino de la salvación. 

Y Jesús mismo lo advirtió. Pero dijo que si sufrimos y soportamos estos rechazos, seremos recompensados. 

Así que, por más triste y doloroso que sean estos rechazos, tú permanece firme en la decisión que has tomado. 

No olvides, además, que quienes te rechazan ahora son tu carga para que ores pidiendo por su salvación. 

5. Tu vida pasada buscará arrastrarte de nuevo

Otra de las cosas que tienes que afrontar es tu vida pasada intentado que regreses al lugar de donde Cristo te rescató. 

En esto van a tener que ver mucho tus amigos o familiares. Que como te dije en el punto anterior, se mofarán de tu conversión a Cristo hasta verte caer. 

Por ejemplo. 

Si antes de Cristo eras un borracho empedernido, tus amigos o familiares gritarán: "Hermanito, una cervecita. Jesús tomó también. ¿Acaso eres mejor que nosotros?"

Si vivías como picaflor, te incitarán a volver a estar detrás de los chicos. Pero si les rechazas, seguro te dirán monja, aburrida o cristianita. 

Así que oro al Señor para que puedas enfrentar a todas las tentaciones que se te presenten. 

Y ora también tú, pidiendo a Dios por misericordia y fortaleza. 

Pero en el caso que hayas vuelto a pecar, no olvides que el trono de la gracia de Dios está disponible todos los días. (Lm. 3:22-23)

Sin embrago, ser fiel a Cristo también demanda se tu esfuerzo diario. Porque si resistes al diablo, el diablo huirá de ti. 


6. Se te hará difícil orar y leer la Biblia

Para poder estar firme en los caminos de Dios, y soportar las cosas que en los anteriores puntos he mencionado, se hace necesaria la oración y la lectura Bíblica. 

Pero empezar a orar y leer la Biblia puede que sea tedioso. Hasta puede que pienses que sólo basta con ir a la Iglesia todos los domingos. 

Sin embargo, si quieres mantener tu alma nutrida de Dios, debes orar y leer la Biblia. 

Puede que orar te parezca complicado por no saber qué decir, pero la oración es una sencilla conversación con Dios. No necesitas palabras rebuscadas. 

En caso necesites ayuda, lee este artículo en donde te enseño 7 sencillos pasos para aprender a orar

Por otro lado, leer la Biblia también podría ser lo más complicado del mundo. Hasta sueño podrías tener. 

Sin embargo, mientras más insistas con pequeñas lecturas, más costumbre de leer irás obteniendo. 

Además, la Palabra de Dios (Biblia) es el alimento para tu alma. Nútrela todos los días. 

Y por si tienes problemas para aprender a leer la Biblia, te comparto este artículo en donde sabrás cómo debe alguien empezar a leer la Biblia

7. Podrías caer en pecado de nuevo

Aún con todo el deseo de estar firme en Dios, podrías caer en pecado nuevamente y asumir un juicio por cuenta propia. 

Es más, podrías pensar que Dios se olvidó de ti porque le fuiste infiel. Que no volverá a verte jamás y se olvidará hasta de tu nombre. 

Y al final podrías decir como muchos: "¿Para qué ir a la Iglesia si voy a estar pecando a cada rato?"

Sin embargo, estas son sólo ideas absurdas que satanás usa para que renuncies a tu vida en Cristo. 

Por lo tanto, debes comprender que hasta los hijos de Dios son propensos a pecar todos los días. 

Que mientras estés en este mundo lleno de pecado, tu vida tendrá atracción al mal en todo momento. (Gl. 5:17

Y si cedieras al pecado, con todo eso Dios te seguirá amando. Para Él tu pecado no es razón suficiente para odiarte. 

Finalmente

El que hayas aceptado a Cristo como tu Señor y Salvador, es la decisión más maravillosa que pudiste haber tomado. 

Nada en el mundo se puede comparar a una vida plena en Jesús. 

Una vida que puede parecer difícil, pero cuya recompensa es incomparable. 

No va a ser fácil, lo sé. Pero sólo los valientes y esforzados tendrán el cielo como recompensa. 

Y ahí tienes la oración y la Palabra de Dios. Dos armas poderosas que te darán el vigor para poder enfrentar cualquier dificultad. 

Además, si Dios está contigo, nadie podrá contra ti. 

Hazme saber abajo en los comentarios, ¿qué te ha parecido este artículo? Además, cuentas en pocas líneas, cómo llegaste a Cristo.

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