¿Puede una mujer ser pastora? Respuesta bíblica

Puede una mujer ser pastora
El tema sobre si una mujer puede ser pastora, causa mucha controversia hoy en día.

Tanto así que existen dos bandos completamente divididos.

Unos a favor de que una mujer puede ser pastora, y otros en contra.

Quienes están a favor de que una mujer puede ser pastora, argumentan que el mandato de Pablo en Corintios fue dado en un contexto machista.

Mientras que los opositores, indican que el mandato de Pablo tiene énfasis en el orden de la creación (1 Tim. 2:13).

Es asombroso, pero cada bando tiene argumentos que defienden a muerte.

Sin embargo, el único argumento que debe prevalecer y regir nuestras decisiones, siempre será la Biblia.

Por esa razón es que me atreví a hablar sobre este tema.

No para causar polémica o disensiones en cada uno de mis hermanos en Cristo.

Sino para que llegues al entendimiento correcto de la Palabra de Dios, y evitar humanas filosofías.

Vamos a iniciar leyendo el versículo que nos lleva al análisis de este tema.

La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia. (1 Tim. 2:11-15)


El Igualitarismo

Este tipo de ideología se ha establecido muy fuertemente en la Iglesia de nuestros días.

Este pensamiento sostiene la idea de que una mujer puede pastorear una iglesia de la misma forma que lo hace un hombre.

Porque para Dios no existe distinción alguna. Hombres y mujeres somos iguales ante Él.

Sin embargo, detrás de este igualitarismo se esconde el feminismo.

Ideología que muchas iglesias están abrazando como si fuera una verdad bíblica.

Que aunque el feminismo busca la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, esta ideología también busca poner a la mujer por sobre el hombre.

Pero eso ni siquiera lo notan.

Contrario a lo que es el igualitarismo, existe una ideología llamada complementarismo.

Este pensamiento enseña que el hombre y la mujer son iguales en valor y dignidad (Gal. 3:28).

Que sus papeles se complementan pero al mismo tiempo son diferentes.

Además, dice el complementarismo, tanto en la Iglesia como en el hogar, la Biblia presenta al hombre como cabeza de la mujer (1 Co. 11:3).

Y que por esa razón la mujer debe sujetarse a la autoridad de sus pastores (Heb. 13:7) y su marido (Col. 3:18).

El hombre, en contraste, debe usar su autoridad para amar a su mujer (Ef. 5:25), y los pastores, usar su autoridad para servir las hermanas (1 Pe. 5:1-3).


El feminismo en la iglesia

Todo este embrollo armado por si una mujer puede ser pastora o no, es causado en parte por el feminismo.

Pues el feminismo odia la idea de que Dios ha puesto al hombre como cabeza de la mujer (1 Co. 11:3).

Y al haberse introducido el feminismo dentro de la Iglesia, muchos rechazan el mandato de Pablo y lo toman como machismo.

Creen que se está buscando pisotear a la mujer y mantenerla humillada.

Nada más alejado de la verdad bíblica.

Pero también, nada más alejado de una buena interpretación de la Palabra de Dios.

Por tal motivo, a continuación analizaremos qué es lo que quiere decir Pablo cuando dice:

La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. (1 Tim. 2:11-12)


El orden de las prioridades

Lo primero que debes saber es que estos versículos no tienen nada que ver con una corriente machista o cultural.

Muchos argumentan que cuando Pablo dijo esto la mujer era tratada como un "objeto", no como persona.

Sin embargo, el Apóstol Pablo desmiente esta teoría indicando que es más bien por el orden de la creación, no por machismo.

Porque Adán fue formado primero, después Eva. (1 Tim. 2:13)

Porque Dios ha establecido un orden de prioridades espirituales las cuales debemos aprender, respetar y obedecer.

Dios Padre es la cabeza de Cristo, Cristo es la cabeza del hombre y el hombre es la cabeza de la mujer (1 Co. 11:3).

Por supuesto que esto no significa que el hombre vaya a enseñorearse sobre la mujer.

Todo lo contrario.

Dios instruye a los esposos para que vivan sabiamente con sus esposas, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida (1 Pedro 3:7).

Para que sus oraciones puedan ser escuchadas por nuestro Creador y Padre.

De manera similar, Dios instruye a las esposas a permanecer sujetas en mansedumbre a sus esposos.

Dando ejemplo para que aquellos que no creen en la Palabra de Dios, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas (1 Pedro 3:1).

El dominio y la sujeción

Por si no sabías, 1 Tim. 2:12 no es el único versículo en donde leemos a Pablo prohibir el que una mujer hable o enseñe.

También puedes leerlo en 1 Co. 14:34-35:

Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.

La palabra "hablar", que se menciona en 1 Co. 14:34, es la palabra griega "Laleo", que significa "anunciar", "dar a conocer", "decir" y "predicar".

Mientras que la palabra "enseñar", de 1 Tim. 2:12, es la palabra griega "Didáskalea", que significa "instruir", "aprender" y "enseñar".

Entonces, sabiendo esto, podemos decir que si una mujer diciéndose pastora, se pone a enseñar en una congregación, estaría faltando a la Palabra de Dios.

Porque justamente el pastorado es un cargo de dominio y autoridad sobre la congregación.

Cargo que solo se le ha permitido a los hombres, no a las mujeres. Así como dice 1 Tim. 2:12.

Pues imagina que una iglesia tenga a una mujer como pastora. La Biblia dice en Heb. 13:17: "obedeced a vuestros pastores".

Entonces, un hombre aplicando este versículo bíblico a su vida, tendría que obedecer y estar sujeto a una mujer.

Pero eso sería una gran contradicción a la enseñanza de Pablo en 1 Tim. 2:12, 1 Co. 14:34 y 1 Co. 11:3.


La distorsión de nuestros tiempos

La iglesia de nuestros tiempos ha abrazado con mucho fervor la idea distorsionada de que una mujer puede ser pastora.

Y es lamentable que ni siquiera se recurra a la Palabra de Dios para sustentar sus ideologías.

Por ejemplo.

En un Instagram Live de la predicadora Yesenia Then, el evangelista Itiel Arroyo dijo que los Teólogos argumentan tanto bíblicamente en contra de la mujer, que se olvidan de la verdad que es Jesús.

Que jamás, continuó diciendo Itiel, perdería tiempo en el análisis de las escrituras porque sería perderse a Jesús.

Y lo cierto es que, debido a la falta de profundidad en la Palabra de Dios, muchas iglesias están abrazando falsedades.

Concluyendo así, que quienes estamos en contra de que una mujer sea pastora, somos retrógrados creyentes de un Dios machista.

Tal como lo hicieron saber Juan y Lisney Font, en un vídeo en donde señalan que se está buscando aplastar a la mujer.

Lo que es completamente falso.

Pues Dios ha dado el mandato a los esposos de dar honor a la mujer como a vaso más frágil (1 Pedro 3:7).

Es necesario mencionar también que hay quienes avalan el ministerio de la mujer argumentando el ejemplo de Miriam, Débora, Ester, etc.

Mujeres que mantuvieron posición de liderazgo en el antiguo testamento.

Y aunque es verdad que estas mujeres fueron escogidas por Dios para un servicio especial para Él, y que son modelos de fe, coraje y, sí, liderazgo.

También es verdad que la autoridad de ellas en el Antiguo Testamento, no es relevante para el tema de los pastores en la iglesia.

Las epístolas del Nuevo Testamento presentan un nuevo paradigma para el pueblo de Dios, la iglesia y el cuerpo de Cristo.

No para la nación de Israel o cualquier otra entidad del Antiguo Testamento.

El trabajo de la mujer en la iglesia

Antes de terminar este artículo debo aclarar que aunque la Biblia prohíba a una mujer ser pastora, esto no invalida la labor que ella puede hacer por la obra de Dios.

Además, aunque Pablo haya dicho que la mujer no debe enseñar ni hablar en la congregación, esto no prohíbe que una mujer aprenda las verdades bíblicas.

De hecho, es necesario e importante que una mujer cristiana sepa de teología y doctrina bíblica.

Porque de esa manera podrá servir con conocimiento y sabiduría a la causa de Cristo.

Y aunque esté prohibida de predicar y enseñar como pastora o líder de una iglesia, la Biblia jamás le prohíbe enseñar a otras mujeres o niños.

También, por la maravillosa dicha de haber sido creada como ayuda idónea, la mujer puede servir en la iglesia como ayuda en el ministerio de su pastor.

Porque, seamos sinceros, una mujer cuenta con habilidades importantes que a un hombre le hace falta.

Esa ha sido y es la misión de la mujer desde que fue formada por Dios (Gen. 2:18).

Finalmente

La cultura feminista en la que vivimos odia el hecho de que Dios ha puesto al varón como cabeza de la mujer (1 Co. 11:3).

Nuestras iglesias, han sido infectadas por este tipo de ideología, rechazando lo que es bíblico y aceptando cualquier aberración.

Argumentan que Dios no es machista, y puede usar a una mujer como pastora de la misma forma como usa a un pastor.

Pero como hemos visto a lo largo de este artículo, no se trata de machismo o "patriarcado".

Se trata de una verdad bíblica a la que debemos prestar atención para no acarrear consecuencias de parte de Dios.

Y con esto no quiere decir que la mujer sea inútil para la obra de Dios.

De hecho, muchas mujeres sobresalen en dones de hospitalidad, misericordia, enseñanza, evangelismo y ayuda.

Pues gran parte del ministerio de la iglesia local depende de las mujeres.

Y así como los hombres, las mujeres, están llamadas a demostrar los frutos del Espíritu Santo (Gálatas 5:22-23), y a proclamar el evangelio a los perdidos (Mateo 28:18-20; Hechos 1:8; 1 Pedro 3:15).

Nada de esto tiene el propósito de aplastar y minimizar a las mujeres dentro o fuera de la iglesia.

Eso ya lo he aclarado en el desarrollo de este tema.

4 Comentarios

  1. Max Damián, debemos recordar que la mujer estaba bajo maldición y sometida a sus maridos por esa causa, pero con JESÚS se acabó la maldición y el mismo apóstol Pablo dice :Gálatas 3:28
    Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay VARÓN ni MUJER; porque todos vosotros sois uno en CRISTO JESÚS.

    LAS cartas apostólicas generalmente eran entregadas según los pecados de cada pueblo, así es como en galatas 3, les dice "oh Gálatas insensatos quién os fascinó (hechizó), en CORINTO. En la colina detrás de la ciudad estaba el templo a Afrodita, donde las prostitutas, tanto mujeres como hombres, ejercían su profesión en el nombre de la veneración de Venus, la diosa del amor. Conforme la conducta de cada pueblo era o no permitido predicar la palabra, por otro lado existen otros evangelios que fueron sacados de la BIBLIA como la carta del apóstol Pablo a LAODICEA y que consta en la BIBLIA (Colosenses 4,16). Entonces sabiendo que en esos tiempos había mucha intolerancia hacia la mujer por parte de los judíos y más tarde mucha por parte del papado gay, cómo se puede saber si las mujeres podemos o no pastorear?? De hecho la mujer cuida mejor de su familia que el hombre, porqué no podría cuidar mejor de su iglesia que un hombre?? Quien en verdad sabe si una mujer puede o no ser pastora es DIOS no los humanos; el Espíritu Santo nos enseña, al menos en mi caso, fue Él quien me enseñó, me dio sabiduría, inteligencia, no necesité acudir a un curso de teología porque siempre el SEÑOR me está enseñando y dando revelación. Ud imagina sino hubieran pastoras?? Cuántas almas se perdería. Porque nosotras somos mayoría, yo salgo a las calles de mi país a salvar almas, alguien más lo hace pues no nadie más, y me lo dice la misma gente. Y quuen es mi cabeza pues el mismo SEÑOR JESUCRISTO, y no estoy por encima de Él, sino bajo su unción, haciendo milagros, expulsando demonios y predicando el evangelio. Soy un vaso de barro como cualquier Pastor, evangelista, maestro, Apóstol o profeta. Y recibo instrucciones de DIOS, y Él levanta a las mujeres, digan lo que digan los hombres. Bendiciones

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    1. Gracias por tu comentario. Es agradable saber que has leído este artículo.

      Con respecto a tu postura sobre el machismo en aquella época, es verdad, pero Pablo aclara que el mandato que da sobre las mujeres, no tiene nada que ver con cultura o machismo.

      "Porque Adán fue formado primero, después Eva". (1 Tim. 2:13)

      Además, el mandato de Pablo de 1 Tim. 2:12 es para la iglesia, no por causa del pueblo judío.

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  2. Hermano respeto su interpretación de la palabra de Dios pero en los dones q Dios dió a los hombres no especifica si debe ser hombre o mujer,además ayuda idónea es para todo,poque no espicifica para algunas cosas y otras no,además lo q no debe hacer usted cómo cristiano es el mal al prójimo,ni servir de piedra de tropiezo,No crea q usted lleva una doctrina perfecta que puede caer,No sea sabio en su propia opinión el q se crea sabio primero se haga siervo pq la Biblia tiene su contexto para cada cosa pq sino todavia estuvieran apedreando nuestros hijos en las plaza,la crucifixión,y llevando sacrificios de animales al altar ¿¿entonces de balde Cristo murió y resucitó por nosotros??la religión mata el espiritu y el amor de Cristo!!!!!

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    1. Bueno, aclaro lo primero, mi hermano en Cristo. El artículo no es parte de mi opinión, es lo que la Palabra de Dios dice. Si yo solo hablara lo que opino, y no lo que la Biblia dice, entonces estuviera diciendo puras burradas.

      Segundo, mi doctrina no es perfecta, la de Dios y Su Palabra, sí. Tampoco yo soy perfecto, ni me creo el mejor de todos. Pero aún, no me creo sabio en mi propia prudencia. Mejor confío en el Señor.

      Y por último, estoy al corriente de que la Biblia tiene su contexto en cata texto y libro. Pero eso no quiere decir el tema de la mujer pastora, se haya escrito en un contexto que no es el que dice la Palabra de Dios.

      Por esa razón, Pablo confirma el motivo de la prohibición de que una mujer sea pastora. Y lo dice bien claro en 1 Timoteo 2:13.

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