10 Falsas verdades que la pornografía te hace creer

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La pornografía es una de las adicciones más poderosas que existe hoy en día. Ni siquiera todas las drogas juntas pueden compararse con este mal.

A calado tanto en nuestra sociedad “moderna”, que se ha convertido en la nueva normalidad de hombres y mujeres. 

Ya nada es como antes. 

Hablar de pornografía en nuestros días es como el pan nuestro de cada día. Y es que lo vemos en todos lados. Ni siquiera tienes que hacer el esfuerzo de ir al quiosco por una revista para adultos. 

Simplemente le das un click a cualquier red social en tu móvil y ya tienes pornografía como el plato principal de tus bajos instintos. 

Lo doloroso de la adicción a la pornografía no es ver al mundo envuelto en ella, sino ver a los Hijos de Dios embarrarse constantemente en este pecado. 

Y lo peor aún, es que existen mujeres y hombres de Dios que no son capaces de reconocer su adicción y el pecado que los envuelve más y más. 

¿Por qué? 

Porque la pornografía crea un ambiente de mentiras alrededor de tu vida. Te hace creer que es lo más normal y parte de tu sexualidad. 

Por tal razón, quiero compartir contigo este artículo en donde expongo 10 mentiras que te hace creer la pornografía. Yo las experimente y las creí como grandes verdades. 

Hasta que Cristo me sacó la venda de los ojos y pude ver que me estaba ahogando en un lodo de donde me era imposible salir con mis propias fuerzas. 

Tú también puedes vencer. Dios quiere extenderte su mano de salvación. ¿Estás decidido a pelear? Si es así —y si es no, también— continua leyendo este artículo. Sé que será de bendición para tu vida. 

1.- Es la mejor fuente de relajación y liberación

Sobre todo si estas triste, cansado, solo o ansioso. La pornografía te hace creer que ella te dará la salida inmediata aquello que te encarcela. 

Dicho de otra manera, la pornografía crea en ti una gran dependencia de ella tanto que si no la consumes no te sientes aliviado, relajado o libre de todo lo que te aqueja. 

2.- Solo con la pornografía hay placer y gozo

Promesa que te da la pornografía a costa de la Presencia de Dios en tu vida. 

Mientras creas que con ella obtienes placer, gozo y felicidad. Poco a poco irás perdiendo la noción de todo, y por consiguiente, terminarás más vacío que antes. 

Y tras ello, perderás tu vida, tu familia, tu matrimonio, tu futuro, tu ministerio, y lo más importante, tu conexión con Dios. 

3.- Las mujeres son solo objetos sexuales

Esta es una las más grandes y peligrosas mentiras que la pornografía te hace creer. Distorsiona tanto tu mente que a tu al rededor solo vez sexo, sexo y más sexo. 

Aquellas mujeres que antes solías ver sin prejuicio como unas damas hermosas, tras sumergirte en este pecado, se convertirán en objeto de tu placer. 

Tu conducta solo se basará en mirar a las mujeres desnudándolas rápidamente e imaginando fantasías sexuales. 

4.- Solo complacerás a una mujer si eres "un tigre en la cama"

La pornografía llega a degradar tanto tu autoestima que comienzas a verte como basura, a compararte con los actores porno y a creer que tú jamás podrás complacer a una mujer como lo hacen ellos. 

Cada vez que consumas pornografía te harás comparaciones estúpidas y te menosprecias por completo. Desechando así el diseño que Dios ha establecido al crearte y al crear tu sexualidad. 

Esto no solo atenta con tu integridad emocional, sino que también lo hace de manera directa con todo lo que Dios te ha brindado al momento de crearte. 

En otras palabras, le estás diciendo a Dios: “no me gusta como creaste. Soy basura. Debiste haberme formado todo un semental”

5.- Las mujeres siempre harán lo que sea por sexo

Tu mente se enfoca tanto en aquellas perturbadoras escenas que comienza a hacerte creer que todo ello es real. 

Comienzas a creer que esas mujeres teniendo sexo son felices y harán lo que sea —hasta lo más vil— por tenerlo. 

Tus sentidos distorsionados comenzarán a decirte que en la vida real también pasa lo mismo. Que será fácil incitar al sexo a cualquier mujer y que podrás acostarte con ella y con otras más cuantas vez quieras. 

6.- Es algo normal ver pornografía

Como hoy en día para la sociedad —en especial los jóvenes— es tan común hablar de pornografía y masturbación, para ti será lo mismo. 

Esta adicción te hará pensar que consumirla es como consumir cualquier dulce en un rato de deseo y de querer complacer ese gusto. 

Llegarás a pensar que ver pornografía es tan normal que ni siquiera te hará algún tipo de daño. Y que fácil podrás seguir haciendo tu vida espiritual como si nada hubiera pasado. 

7.- Yo controlo todo y podré dejarla cuando quiera

Esta es la mentira más común y de las más falsas. 

Yo llegué a creer que con mis propias fuerzas podría dejar la pornografía en cualquier momento y olvidarme de ella para siempre. 

Pero no era así. 

Aunque creía que lo tenía todo bajo control, era la pornografía quien me controlaba. Y por más que peleaba y peleaba, más me seguía sumergiendo en este pecado. 

Sin embargo, hasta que no reconozcas tu adicción y que necesitas ayuda —la de Dios primero— no serás libre por completo. 

8.- Puedo vivir una doble vida y ser feliz

Quizá este sea el emblema que la pornografía ha marcado en tu mente y te ha hecho participe de una vida tan llena de arrepentimientos y caídas, de justificaciones y lamentos. 

Una vida en donde compartes entre pornografía y tus quehaceres diarios, he inclusive, una "vida santa", pero tan manchada de pecado. 

Quizá podrás vivir engañándote constantemente, pero a DIOS jamás vas a engañarle. Él sabe que muy en el fondo de tu ser necesitas ser liberado. 

9.- Nadie se va a enterar de mi adicción

Tal vez puedas mantener este secreto bajo siete llaves, pero creas o no, las consecuencias de tu adicción van a pasarte la factura en el momento menos pensado. 

Sin duda, que mientras más lejos hayas ido con este pecado, más fuertes serán sus consecuencias. 

La homosexualidad y la eyaculación precoz son las causas más nefastas de esta degradante adicción. 

10.- Nadie me pude ayudar

El pecado sexual es de las armas más letales que usa satanás para destruir vidas enteras. Pues él sabe que por vergüenza a que otros se enteren de lo que hicieron —o hacen— jamás van a confesar su pecado. 

De ese modo, terminas creyendo que nadie podrá ayudarte a salir de este pantano donde te sumerges cada día. 

Te sientes tan sucio, tan impuro, tan pecador, que crees que Dios te echó a un lado y que jamás va a perdonar todo lo que has hecho. 

Pero ¿qué crees? tengo una maravillosa noticia para ti: ¡SI PUEDES SER LIBRE DE LA PORNOGRAFÍA! Si puedes vivir en santidad, en pureza y ser guiado por el Espíritu Santo. 

Si puedes romper todo yugo que te ata fuertemente e impide que seas libre. Dios está dispuesto para perdonarte y darte el gozo real que la pornografía no puede darte. 

Solo tienes que ser valiente y esforzado. No serás libre de la noche a la mañana, pero mientras dura el proceso sumérgete más en la presencia de Dios. 

Finalmente

Debes tener mucho cuidado con este pecado. Porque así como una serpiente es cautelosa para atrapar a su presa, así también la pornografía te envolverá sin que siquiera te hayas percatado. 

Al final, cuando abras los ojos, te darás cuenta que viviste envuelto en un pecado tan aberrante, que fuiste capaz de hacer cosas que jamás imaginaste. 

No olvides. Te lo vuelvo a repetir. No olvides. Dios quiere hacerte libre por completo. Quiere que tengas una vida en santidad y pureza. Pero solo desea una cosa: Que seas valiente y esforzado. 

Si se puede ser libre. Yo fui libre. Tú también podrás lograrlo. 

Oro para que el Espíritu Santo quebrante tu alma y te rescate de este pantano llamado pornografía.

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