Espera y no te arrepientas

Hace unos días hablaba con un amigo, estábamos tomando un jugo mientras platicábamos de temas diversos, hasta que salió a flote el tema que hoy es el título de este post. ¿Por qué somos tan apresurados en hacer a la primera que veamos nuestra [email protected] y futura [email protected] Mi respuesta fue la siguiente: 

Simplemente porque lo que buscamos en alguien es tapar un hueco en nuestra alma que nos causa soledad. Porque estamos tan urgidos de sentirnos amados y nos olvidados que tener una pareja es hacerla sentirse amada. 
«El amor entrega todo sin esperar nada a cambio.» [1 Corintios 13:5] 
Ocurre también que los jóvenes y adolescentes se están dejando llevar demasiado por sus emociones. A la primera que les sonrió bonito o porque tiene hermoso cuerpo, a esa se lanzan para conquistarla y hacerla su novia. TODO ES EMOCIONAL. Pero, ¿te has puesto a pensar que por vivir de emociones puedes perder al amor de tu vida? 

Si te pasas la vida estando con [email protected] mujeres/hombres a la vez, apresurado por tener [email protected] y estar acompañ[email protected], déjame decirte que nunca llegara el amor de tu vida a ti. Pues muchos se casan pensando que lo hacen con la persona ideal. Pero, ¿Si esperaras un mes más? ¿Si fueras paciente un poco más?

Es por eso que siempre insto a lo maravilloso de esperar en Dios. ¿Pero que esperar? Pues la espera no es para que Dios te ponga a una mujer/hombre [email protected] para casarte. La espera es para que madures y aprendas a distinguir entre amor y emoción. Para que al final sepas con precisión descubrir al amor de tu vida, claro está, siguiendo la dirección de Dios.

Y de pronto tu eres de aquellos que gritando responde: ¡Ya llevo mucho tiempo esperando y nada! Pues ahora pregúntate: ¿que haces para poder encontrar en alguien a la persona con quien compartir el resto de tu vida?, pues como dije líneas arriba, Dios no va a traer hasta tus pies a una pareja para casarte prontamente. El trabajo de conquista te pertenece, no a Dios. Y estas líneas van también para ti que crees que por ser tímido no podrás conquistar a nadie, y para aquellas que se hacen tan difíciles que ni siquiera Leonardo Di Caprio podría enamorarlas. No se trata tampoco de ser fáciles, sino de tener tino para elegir a alguien y no presionar mucho.

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