Identidad en crisis: El fenómeno Therian y el Evangelio

Qué es un therian desde la perspectiva cristiana

A veces, caminamos por el parque o navegamos por TikTok y vemos algo que nos descoloca.

Un adolescente con una máscara de lobo, una cola de gato, saltando de forma cuadrúpeda o "aullando" a la luna.

Tu primera reacción —y no te culpo— puede ser de risa, de burla o de un profundo desconcierto.

"¿Qué le pasa a esta generación?", te preguntarás.

Pero detrás de las máscaras de felpa y los videos virales, hay algo mucho más profundo que un simple "juego de niños".

Estamos ante el fenómeno de los Therians (o la Teriantropía), una identidad que afirma que, aunque su cuerpo sea humano, su esencia o alma es la de un animal.

Como cristianos, padres y líderes, no podemos permitirnos el lujo de simplemente "cancelar" lo que no entendemos.

Necesitamos mirar con los ojos de Jesús, analizar con la mente de la psicología y actuar con la firmeza del Evangelio.

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¿Qué es realmente un Therian?

Un Therian es alguien que experimenta una conexión espiritual, psicológica o instintiva con una especie animal.

A diferencia de los Furries (que suelen ser entusiastas del arte antropomórfico), los Therians sienten que son ese animal en su interior.

Hablan de "cambios" (shifts) donde sus sentidos se agudizan o sienten que tienen extremidades fantasma (como una cola o alas).

Desde la psicología, este fenómeno suele estar anclado en la búsqueda de refugio.

Muchos jóvenes que se identifican como Therians han pasado por:

  • Bullying severo.
  • Trastornos de ansiedad.
  • Dificultad para encajar en normas sociales rígidas.

Identificarse como un animal es, en muchos casos, un mecanismo de defensa.

Si el mundo humano es doloroso, cruel y complicado, la simplicidad de la vida animal se vuelve un paraíso seguro.

Es más fácil ser un lobo que enfrenta la vida con garras, que un adolescente de 14 años que no sabe cómo lidiar con el rechazo de sus padres.

El peligro de la ideología del sentimiento

Aquí es donde el terreno se vuelve peligroso. Vivimos en la era de la autenticidad radical.

Se nos ha vendido la idea de que la felicidad es el valor supremo y que cualquier cosa que se interponga entre tú y tu "sentir" es opresiva.

"Si me hace feliz sentirme un lince, ¿quién eres tú para decirme que no lo soy?"

Esta es la filosofía del "Yo Soberano". Para el joven cristiano, esta presión es asfixiante.

El mundo les dice que la identidad es algo que ellos construyen según sus emociones, mientras que la Biblia nos dice que la identidad es algo que nosotros recibimos de nuestro Creador.

Cuando basamos nuestra identidad en el "hacer lo que me hace feliz", terminamos siendo esclavos de nuestras emociones, las cuales son, por definición, volubles.

Hoy me siento un lobo, mañana me siento deprimido, pasado mañana no sé quién soy.

Como bien sabemos, el corazón es engañoso más que todas las cosas (Jeremías 17:9).

Si le decimos a un joven que su felicidad es el norte de su brújula, lo estamos enviando directo al naufragio.

El diseño original vs. El espejismo

Desde el Génesis, vemos una distinción clara y hermosa: los animales fueron creados según su especie, pero el ser humano fue creado a imagen y semejanza de Dios (Imago Dei).

El fenómeno Therian es, en esencia, un ataque a la identidad del diseño original. Es un intento del enemigo por degradar la dignidad humana.

Si convencemos a un joven de que su esencia es animal, le estamos robando su posición como hijo de Dios, coheredero con Cristo y administrador de la creación.

¿Por qué un joven querría ser un animal?

Porque los animales no tienen moral, no tienen pecado, no tienen responsabilidades existenciales.

Al abrazar una identidad animal, el ser humano intenta escapar de la responsabilidad de ser humano en un mundo caído.

Es un grito de auxilio espiritual.

Cómo cimentar la identidad en Cristo (Pequeña guía para padres y líderes)

Si el mundo le dice a nuestros jóvenes que su identidad es un "sentimiento que ellos construyen", nosotros debemos modelarles que su identidad es una "Verdad que ellos descubren".

Como padres y líderes, no podemos combatir una ideología con gritos; la combatimos con una identidad más sólida, más bella y más real.

Aquí te comparto los tres pilares para ayudar a un joven a "despojarse de la máscara" y abrazar su diseño eterno:

1. Pasar del "yo siento" al "Dios dice"

El gran error de esta generación es el subjetivismo. Si "siento" que soy un lobo, entonces "soy" un lobo.

La enseñanza: Debemos llevar a nuestros hijos de vuelta a la autoridad de la Escritura.

Enséñales que los sentimientos son como el clima (cambian a diario), pero la Palabra de Dios es como la roca (permanece para siempre).

Acción práctica: No les digas solo "no seas eso".

Diles: "Tu Creador dice que eres Su obra maestra (Efesios 2:10). Ningún animal fue hecho a Su imagen; tú sí. Tu valor no viene de tu instinto, sino de tu linaje real".

2. La Identidad como regalo, no como logro

El fenómeno Therian es agotador porque el joven tiene que "esforzarse" por parecer, actuar y validar su identidad animal ante otros.

Es una carga.

La enseñanza: En Cristo, la identidad no se gana, se recibe.

No tienes que "convertirte" en algo para ser aceptado; ya eres aceptado en el Amado.

Acción práctica: Recordémosles que su nombre ya está escrito en el libro de la vida.

Ayúdalos a descansar en que ser "hijo de Dios" es un título que nadie les puede quitar, ni siquiera sus propias crisis de identidad.

3. El cuerpo es un templo, no una cárcel

Muchos jóvenes Therian ven su cuerpo humano como una "prisión" que no coincide con su "alma animal".

Esto es una forma moderna de gnosticismo (creer que el cuerpo no importa, solo el espíritu).

La enseñanza: Dios no se equivocó al darles un cuerpo humano.

Jesús mismo se hizo hombre, validando nuestra humanidad física.

Acción práctica: Fomenta en casa y en la iglesia una teología del cuerpo saludable.

Celebra sus habilidades humanas, sus sentidos y su capacidad de razonar, amar y crear, cosas que nos distinguen del resto de la creación.

Nota para el líder
No busques que el joven "se porte bien" primero.

Busca que sepa "quién es" primero. El comportamiento siempre sigue a la identidad.

Si un joven sabe que es un príncipe del Reino, eventualmente dejará de intentar vivir como un animal del bosque. {alertInfo}


¿Cómo llevar el evangelio a una generación "disfrazada"?

Aquí es donde tú y yo entramos en acción. No podemos llegar con piedras en la mano. Jesús no lo hizo. 

Él se acercó a la mujer samaritana, que buscaba su identidad en las relaciones, y le ofreció algo mejor: Agua Viva.

Estrategia 1: Conexión antes que corrección

Si un joven en tu congregación o en tu familia muestra interés por estas tendencias, no empieces con un versículo de condenación.

Empieza con una pregunta: "¿Qué es lo que más te gusta de sentirte así?". Escucha el dolor. Escucha la soledad.

Una vez que entiendas el porqué, tendrás el permiso para hablar a su corazón, no solo a su conducta.

Estrategia 2: Redefinir la libertad

Debemos mostrarles que la verdadera libertad no es hacer lo que uno quiere, sino convertirse en quien Dios diseñó que uno fuera.

Ser un "lobo" es una limitación; ser un hijo de Dios es una expansión eterna.

Estrategia 3: Comunidad real frente a la comunidad virtual

Muchos jóvenes entran en el mundo Therian porque allí encuentran "manadas" (grupos) que los aceptan sin juzgar.

La Iglesia debe volver a ser esa comunidad donde el raro, el herido y el confundido encuentren un hogar.

Si el mundo ofrece una máscara, nosotros debemos ofrecer un rostro: el de Cristo.

El desafío para los padres cristianos

Si eres padre y estás leyendo esto con el corazón en la mano, respira. Dios no ha perdido el control de la generación Z (ni de la Alfa).

  1. No entres en pánico: El pánico cierra la comunicación. La oración la abre.
  2. Educa su pensamiento crítico: Ayúdalos a ver que las tendencias de internet son pasajeras, pero que su valor intrínseco es eterno.
  3. Refuerza su identidad en casa: Que no tengan que buscar fuera la validación que deberían encontrar en tus brazos y en tus palabras de afirmación.

Conclusión

Al final del día, el fenómeno Therian no es el enemigo; es el síntoma.

Es el grito de una generación que, al no encontrar su lugar en un mundo caótico, prefiere buscar refugio en la naturaleza salvaje que en el Dios que la creó.

Como padres, pastores y líderes, nuestra misión no es ganar una discusión en redes sociales ni señalar con el dedo desde la comodidad de nuestros bancos en la iglesia.

Nuestra misión es encarnar el evangelio de tal manera que ser un hijo de Dios resulte mucho más atractivo, real y pleno que cualquier identidad animal.

No permitas que el miedo te paralice. Si ves a un joven perdido en estas ideas, no veas un "caso perdido" o una "locura"; ve a alguien que tiene sed de propósito.

Quítate tú primero la máscara de la religiosidad y acércate con la humildad de quien también fue rescatado por gracia.

La verdadera identidad no se encuentra aullando a la luna, sino escuchando la voz del Pastor que dio su vida por las ovejas.

Y bueno, así es como hemos llegado al final del artículo de hoy. Espero que haya sido de bendición el artículo de hoy.

Si tienes alguna opinión, sugerencia o testimonio, házmelo saber abajo en los comentarios.

Leo cada comentario y me encantaría que juntos construyamos una comunidad que informe, eduque, y sobre todo, que ame como Jesús.

Dios te guarde. 🙏
¡Vuelve pronto! 😊

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